SOLO

Rainer_Escalera

Tocar un concierto como solista es una aventura que oscila entre los momentos de euforia y el constante riesgo de un naufragio, ya que no puedes apoyarte en ningún compañero. El gran atractivo de tocar sin acompañamiento es la libertad total: poder cambiar la interpretación y el repertorio según la situación y siguiendo tu propia intuición. En los espacios de improvisación puedes probar cualquier cosa y dejarte llevar por las ideas. A veces desembocas en enormes espacios, otras en un callejón sin salida (del que hay que salir como sea).
Llevo ya muchos años componiendo música para guitarra y es una experiencia muy grata presentar mis temas en concierto. Muchos de ellos siguen evolucionando y cambiando incluso después de haber quedado grabados en mis discos, ya que en ellos estaban adaptados a formatos más grandes.
En cuanto a mis referencias, sin duda una fuente fundamental de inspiración es el guitarrista estadounidense Ralph Towner. Junto a él, las músicas étnicas, el jazz moderno, la música antigua, el impresionismo, Bach, Chopin, E.S.T., Stevie Wonder, Toumani Diabate, Cassandra Wilson, Anouar Brahem y muchos otros han ido dejando sus huellas y su espíritu en mi música, de forma más o menos consciente y palpable.

Foto: José Amando Moura
Foto: José Amando Moura

Además, durante los últimos cinco años he ampliado mi inventario de instrumentos a otros de cuerda pulsada como la vihuela, la guitarra barroca y el bouzouki irlandés. Cada uno de ellos tiene características sonoras únicas y su propio repertorio, y te abre una puerta a un cosmos sonoro diferente. Cada uno invita a experimentar con él, a introducir elementos étnicos y jazzísticos en las músicas de otros siglos y a traerlo al presente.
En mis conciertos como solista suelo tocar la guitarra española, la vihuela y el bouzouki, y los temas que interpreto son tanto míos como de músicas antiguas y tradicionales que he arreglado a mi manera.